
Catalina Appiani -“Sífilis: la epidemia silenciosa que enfrentan los voluntarios”
Profesionales de diferentes disciplinas nos aportaron una mirada integral a la problemática
21.04.2025
Entrevista a Catalina Appiani: Voluntaria en Cruz Roja Argentina.
Catalina se desarrolla en el área de comunicación, pero como muchas veces pasa en este tipo de organizaciones, las tareas se multiplican y el compromiso se expande. En actividades en plazas o ferias barriales, Catalina no sólo difunde información, sino que también colabora activamente en los testeos de VIH y sífilis, una herramienta clave en la prevención de enfermedades de transmisión sexual. La experiencia directa con la comunidad le permitió conocer de cerca las dudas, los temores y la importancia de acercar la salud a los espacios cotidianos.
"Debido al aumento significativo en los casos de sífilis, se incorporó también esta prueba en las tiras reactivas."
¿Cruz Roja ha registrado aumentos en los casos de sífilis en los últimos años? ¿Qué sabe sobre el aumento de casos en CABA?
Estoy en Cruz Roja hace relativamente poco, por lo que no tengo cifras específicas. Sin embargo, me comentaron que antes se testeaba únicamente VIH y que, debido al aumento significativo en los casos de sífilis, se incorporó también esta prueba en las tiras reactivas. Esto responde a un crecimiento importante de casos.
¿En qué barrios se desarrollan estas campañas de testeo? ¿Cuál es el perfil de quienes se acercan a testearse?
Las campañas se realizan en los barrios donde Cruz Roja tiene sedes, como Núñez, Colegiales, Balvanera, Belgrano, y también en Vicente López, donde participo como voluntaria.
En general, cuesta que la gente se acerque, a menos que haya una difusión intensa. Muchas personas se aproximan por curiosidad, al pasar por la plaza o por actividades complementarias como seguridad vial o prevención del consumo de sustancias. También se acercan personas con dudas específicas sobre su salud sexual, aunque son minoría.
¿Qué otras campañas o acciones de prevención llevan adelante respecto de la sífilis o ITS en general?
Además de los testeos, realizamos campañas de concientización a través de redes sociales. En los testeos, si una persona da positivo, se la deriva directamente al hospital, que continúa el tratamiento. Nuestro rol principal es la primera etapa del diagnóstico y la educación en el uso correcto del preservativo y otras medidas de prevención.
¿Con qué obstáculos se encuentran al implementar estas campañas? ¿Creen que son suficientes?
Uno de los principales obstáculos es la falta de continuidad. Al no ser campañas recurrentes, muchas personas no saben cuándo ni dónde se realizan. Si, por ejemplo, los testeos se hicieran el primer sábado de cada mes, habría mayor previsibilidad.
Además, persisten miedos y vergüenza vinculados al anonimato, aunque el testeo es completamente anónimo y no se solicitan datos personales. Aun así, para muchas personas es más cómodo acudir a un hospital que a una campaña callejera.
¿Cuál creen que es la causa principal del aumento de casos de sífilis?
Principalmente, la falta de percepción del riesgo. Muchas personas no consideran las ITS una amenaza real, confían excesivamente en sus parejas, o no creen necesario el uso del preservativo. No consideramos que haya una falta de educación sexual, sino que falta su aplicación efectiva. La información disponible no siempre es lo suficientemente contundente como para generar cambios de conducta, especialmente en jóvenes.
¿Pensás que el Estado tiene responsabilidad directa en este aumento de casos, o es una cuestión individual o cultural?
Sí, el Estado tiene una responsabilidad directa. La salud sexual debe ser abordada en conjunto con los sistemas de educación y salud. La mayoría de la población accede a escuelas y hospitales públicos, por lo que el Estado debe garantizar una educación sexual integral y de calidad. Si bien ONGs como Cruz Roja hacen grandes aportes, las campañas más masivas y sostenidas deben provenir del Estado.
¿Reciben financiamiento estatal para los programas relacionados con ITS?
No, todo el financiamiento proviene de donaciones, asociaciones y de los cursos que ofrecemos. En nuestra sede tenemos una escuela que dicta tecnicaturas como enfermería, hematología y radiología, además de cursos de primeros auxilios. Los fondos recaudados se destinan a las actividades de la Cruz Roja.
¿Cómo se coordinan con el sistema de salud público para abordar esta problemática?
Trabajamos principalmente con los municipios, para obtener permisos para usar espacios públicos, como plazas, y para campañas de donación de sangre. También coordinamos con hospitales municipales para realizar derivaciones cuando hay casos positivos. Nos comunicamos previamente para asegurarnos de que puedan recibir a la persona y dar continuidad al tratamiento.
¿Les sucedió alguna vez que derivaron a una persona y el hospital no contaba con los recursos necesarios?
A nosotros nunca nos pasó. Tal vez por ser una zona con menos demanda, los recursos alcanzan. Sí puede haber demoras, pero nunca que no atiendan. En hospitales de otras zonas, con más casos, esas demoras podrían ser mayores.

